Hoy, sábado, un nutrido grupo de socias y socios de ADAYEUS, se reunió temprano, a las 8:30 h, en A Coruña para emprender una nueva aventura: recorrer la Ruta de las Riberas del Río Lérez.
El ambiente, desde primera hora, era de entusiasmo y alegría, presagio de una jornada inolvidable, y además con muy buen tiempo climatológico.
Tras el viaje en autobús, realizamos una parada en Bora para tomar un café y cargar energías. Desde allí, con los ánimos renovados, comenzamos la caminata a lo largo de las riberas del Lérez, un entorno natural de gran belleza, enmarcado por la frondosa vegetación y el constante murmullo del agua.
El sendero nos fue descubriendo rincones de gran encanto, siempre con el rio Lérez a nuestro lado. A mitad de la ruta, hicimos una parada especial en el antiguo balneario de Lérez. Nuestro guía, José Ángel, nos ofreció una amena y documentada explicación sobre la historia de este balneario, antaño muy concurrido, famoso por las propiedades de sus aguas y por ser un punto de referencia social y cultural en la zona. Su intervención nos ayudó a imaginar el esplendor de otros tiempos y a entender mejor la importancia del lugar en la vida local.
Continuamos nuestra caminata, disfrutando de un recorrido relajado y accesible para todos los participantes, hasta alcanzar nuestro destino: el cementerio de San Salvador de Lérez, donde finalizó la ruta. Allí, aprovechamos para descansar brevemente y compartir impresiones antes de volver al autobús.
Nuestro siguiente destino fue Pontevedra, donde nos esperaba una deliciosa comida en un restaurante de la ciudad. Fue un momento de convivencia muy agradable, en el que las conversaciones animadas y las anécdotas del día crearon un ambiente entrañable.
Por la tarde, y ya con el estómago y el espíritu satisfechos, disfrutamos de una completa visita guiada por el casco histórico de Pontevedra. De la mano de nuevo de José Ángel, descubrimos plazas emblemáticas, iglesias históricas, como la Basílica de Santa María la Mayor, y rincones llenos de encanto que conservan el sabor de la antigua villa marinera. Las explicaciones, llenas de curiosidades y detalles históricos, nos ayudaron a apreciar aún más la riqueza patrimonial de la ciudad.
Finalizamos la jornada cansados pero muy satisfechos, con la sensación de haber vivido un día lleno de naturaleza, cultura, historia y, sobre todo, buena compañía.
Una actividad que, sin duda, quedará en el recuerdo de todos los que tuvimos la suerte de compartirla.
¡¡Muchas gracias a tod@s, y nos vemos en la próxima y última de este curso!!
Marisa Mauriz Barreiro
Presidenta ADAYEUS
