Este sábado, 24 de mayo, un grupo entusiasta de 50 caminantes. socios y socias de ADAYEUS, emprendimos la última ruta de senderismo de este curso 2024/2025, una hermosa ruta a lo largo del río Avia, desde la localidad de Leiro hasta Rivadavia. El día amaneció fresco y soleado, ideal para disfrutar del contacto con la naturaleza y el patrimonio que ofrece esta zona del Ribeiro.

Comenzamos la caminata en Leiro, lugar también, donde tomamos el consabido café de antes de comenzar la andaina, un pueblo acogedor rodeado de viñedos y montes verdes. El sendero, bien señalizado, nos condujo por caminos fluviales que serpentean paralelos al río Avia, entre frondosos bosques de ribera y pasarelas de madera. A medida que avanzábamos, pudimos disfrutar de, puentes de piedra y pequeñas aldeas que salpicaban el paisaje, testigos silenciosos de la historia vitivinícola de la región.

Hicimos breves paradas para descansar, hidratarse y disfrutar del entorno natural, con el rumor del río siempre presente. La ruta, de dificultad media-baja y con una duración aproximada de tres horas, nos permitió avanzar con calma, sin prisas, apreciando cada detalle del camino.

Al llegar a Rivadavia, y tras un merecida comida, para reponer fuerzas, nos esperaba por la tarde una visita guiada por José Ángel Paz, nuestro monitor de senderismo, por su casco histórico, que resultó tan instructiva como emocionante.

Paseamos por sus calles empedradas y rincones llenos de historia, y pudimos admirar edificios emblemáticos como el Ayuntamiento, situado en la antigua Casa Consistorial del siglo XVI, un sobrio edificio de piedra que ha sido testigo de siglos de historia local.

Uno de los momentos más destacados fue el recorrido por el barrio judío, uno de los mejor conservados de Galicia. Entre callejuelas estrechas y casas con historia, conocimos el legado sefardí de Rivadavia y nos detuvimos ante la casa de las hermanas Touza, mujeres valientes que, ya en el siglo XX, ayudaron a judíos perseguidos a escapar del nazismo, actuando con enorme generosidad y discreción. Su gesto heroico sigue siendo un ejemplo de humanidad y solidaridad.

También visitamos el exterior de la llamada Casa de la Inquisición, que recuerda el pasado más oscuro de la intolerancia religiosa, pero que hoy se contempla como una advertencia para no repetir los errores del pasado. Nos paramos también ante la iglesia de Santiago que se alza con sobriedad románica, un templo del siglo XII que destaca por su portada, sus arquivoltas y su impresionante historia, vinculada al Camino de Santiago y a la vida espiritual de la villa.

La visita concluyó en la plaza del Ayuntamiento, desde donde nos dirigimos hacia el autobús, celebrando una jornada llena de aprendizajes y belleza.

Nos marchamos con la sensación de haber vivido una experiencia única, que unió naturaleza, cultura, memoria y convivencia en un entorno privilegiado. Una ruta que no solo se camina con los pies, sino que se guarda en el corazón.

 

Marisa Mauriz Barreiro

Presidenta ADAYEUS

Fotos: https://photos.app.goo.gl/zffdQgLppPjVucFL9