La jornada de hoy sábado, 18 de abril, comienza temprano, con salida a las siete y media de la mañana, de los 50 socios de Adayeus, bajo un cielo que ya anunciaba un día agradable y soleado. Ese inicio madrugador, acompañado de la luz suave del amanecer, aportaba un ambiente especial y animaba al grupo desde el primer momento.

La ruta de senderismo que une el Menhir de Pedra Alta con A Torre da Pena es una experiencia que combina naturaleza, historia y el encanto sereno del paisaje gallego.

Ya junto al menhir, este singular monumento megalítico, cargado de misterio y simbolismo, invita a detenerse unos instantes antes de iniciar la marcha. Rodeado de un entorno tranquilo, marca un comienzo casi ritual para una ruta que promete mucho más que un simple recorrido.

Este itinerario discurre por buena parte de los límites, desecados, de la antigua “lagoa de Antela”, este espacio ganado a un humedal es, hoy en día, lugar de cultivos de cereal y, especialmente, de patata, de gran fama.

Desde los primeros pasos, el camino se adentra en un paisaje verde y húmedo, donde los sonidos del bosque —el crujir de las hojas, el murmullo del viento y el canto de las aves— acompañan al grupo. El sendero discurre entre caminos de tierra y tramos empedrados, con suaves ascensos que ponen a prueba el ritmo sin llegar a resultar exigentes.

A lo largo del recorrido, aparecen pequeñas sorpresas: claros desde los que se abren vistas al valle, antiguos muros cubiertos de musgo y rincones donde el tiempo parece haberse detenido. Pero quizá uno de los momentos más sorprendentes fue el encuentro en pleno bosque con varias cigüeñas, afanadas en rehabilitar sus nidos. Algunas de ellas ya protegían a sus crías, ofreciendo una escena llena de vida que despertó la admiración del grupo.

En otro de los puntos destacados del trayecto, la ruta se acerca al Monasterio de Bon Xesús de Trandeiras. Este enclave histórico, cargado de espiritualidad y serenidad, invita a una breve pausa. Sus muros evocan siglos de historia y ofrecen un contraste perfecto con el entorno natural.

La caminata continúa invitando a la conversación pausada y a la contemplación. Cada parada se convierte en una excusa para admirar el paisaje, hidratarse y compartir impresiones. El ambiente es distendido, pero también se percibe la satisfacción de avanzar juntos hacia el objetivo.

Sin embargo, tantas paradas acumuladas a lo largo del recorrido hicieron que, en el tramo final, el grupo tuviera que apurar el paso para no llegar tarde a la comida. Ese pequeño cambio de ritmo añadió un punto de energía y buen humor, casi como un último esfuerzo compartido antes de la meta.

A medida que se acerca el final, el terreno gana altura y la recompensa se intuye cercana. La llegada a A Torre da Pena pone el broche perfecto a la ruta, aunque debido al retraso acumulado, no se pudo efectuar la subida a la Torre.

Tras el merecido almuerzo, la jornada continuó por la tarde con una interesante visita guiada al Museo do Entroido de Xinzo. Para facilitar el recorrido, el grupo se dividió en dos, lo que permitió disfrutar con más calma de las explicaciones.

Este museo tiene un valor especial, ya que recoge y pone en valor una de las tradiciones más arraigadas de Galicia: el entroido. A través de sus salas se pueden conocer los distintos personajes, máscaras y rituales propios de esta celebración, especialmente los de Xinzo de Limia, uno de los carnavales más largos y singulares de España.

La visita permitió comprender mejor el significado cultural y social de estas fiestas, transmitidas de generación en generación y profundamente vinculadas a la identidad de la comarca.

La ruta deja en todos una sensación de bienestar y conexión, no solo con la naturaleza, sino también con el grupo. Una experiencia completa que, más allá del esfuerzo físico, se convierte en un recuerdo agradable y digno de repetir.

¡¡Nos vemos en la próxima ruta!!

Marisa Mauriz Barreiro

Presidenta ADAYEUS

 

Fotos: https://photos.app.goo.gl/7oScXqSKU1pqUBfp6