La jornada comenzó a las 8,30 de la mañana, con 49 socias y socios de Adayeus para dirigirnos al principio de la Ruta, en la Charca do Aligal, en Villalba, un entorno natural de gran belleza conocido por sus aguas termales, cuyas propiedades medicinales han atraído visitantes durante siglos. A pesar del día gris y la persistente lluvia, el grupo inició la marcha con ánimo, dispuestos a disfrutar del recorrido.
Desde la charca, tomamos un sendero que nos llevó a través de bosques autóctonos y caminos rurales, disfrutando del paisaje cambiante a medida que avanzábamos.
La primera parte del recorrido nos llevó hasta Tofiade, un pequeño núcleo rural donde, debido a las condiciones meteorológicas y el esfuerzo que suponía avanzar con el terreno tan húmedo, algunos compañeros optaron por finalizar aquí la ruta. El autobús los recogió para llevarlos hasta Villalba, donde aprovecharon el tiempo para disfrutar de un aperitivo.
El resto del grupo continuó la caminata. El suelo, encharcado y resbaladizo en algunos tramos, exigía caminar con precaución, pero la belleza del entorno lo hacía más llevadero, finalizando la ruta en el Muiño do Rañego, que es un molino que se mantuvo en funcionamiento hasta finales de los años 60. Felizmente y a partir del año 2000 fue rehabilitado, tanto su estructura como su entorno.
Por el Muiño do Rañego discurre el Paseo dos Soños, también llamado Paseo Literario o Hectómetro literario. Este paseo fue creado en el 2006 por iniciativa de la Asociación Cultural Xermolos de Guitiriz y la Irmandade Manuel María da Terra Chá. Todos los años, en colaboración con el concello de Vilalba, se instala una nueva escultura a un literato de la comarca de A Terra Chá en este paseo fluvial y literario. Son figuras, de piedra o de metal, que conmemoran la actividad que estas personas realizaron desde el ámbito cultural y reciben el nombre de “hectómetros literarios” porque entre cada figura hay 100 m. de separación.
Finalmente, nos reunimos todos para la comida en la Parrillada Naseiro, donde disfrutamos de un excelente menú que nos hizo olvidar el mal tiempo. Tras la comida, y viendo que la lluvia no daba tregua, decidimos regresar, satisfechos de haber compartido otra jornada de senderismo y convivencia.
A pesar de las dificultades del clima, la experiencia fue enriquecedora y, como siempre, quedó demostrado que en ADAYEUS lo importante es el compañerismo y el amor por la naturaleza.
¡Hasta la próxima aventura!
Fotos: https://photos.app.goo.gl/JLRB62xvcWiKGBYH8
Marisa Mauriz Barreiro
Presidenta ADAYEUS
